+34 942 037 177 psicologa@azucenaaja.es

Blog

La metáfora del autobús: tú conduces

Imagina un autobús: azul, verde, de una planta, de dos, municipal, de larga distancia o de esos amarillos escolares que aparecen en todas las películas estadounidenses. Imagina el autobús que prefieras. ¿Lo tienes?

Ahora piensa en todos tus miedos e inseguridades, pensamientos y emociones. Esos son los pasajeros del autobús, cada uno colocado en un asiento, acompañándote en el viaje.

Al volante vas tú. Tú conduces ese autobús.

Y los pasajeros, que pueden ser, por ejemplo, del pasado, como la depresión, o del futuro, como la ansiedad, ¡no dejan de hablar! Tú tratas de conducir el autobús según la ruta que te parece más adecuada, pero cada uno de ellos te dice una cosa diferente: «por ahí no vayas, mejor gira a la izquierda», «ni te molestes en intentarlo, mejor gira a la derecha», «no lo vas a conseguir, mejor da media vuelta», «continúa por el camino de siempre, es más seguro»… Haces caso a lo que unos y otros te van recomendando, sin tomar ninguna decisión por ti mismo.

Tienes el volante pero, en realidad, te dejas llevar por calles, carreteras y caminos alejados de la ruta que a ti te gustaría seguir. A veces, incluso detienes el autobús y lo dejas parado demasiado tiempo y los pasajeros suben y lo abarrotan.

Ellos tienen el control del autobús, ¡de TU autobús!

Y así es como nos convertimos en espectadores de nuestra propia vida. Cuando permitimos que nuestros miedos e inseguridades, o las opiniones de otras personas como parejas, familia o amigos, tomen el control del autobús, dejamos de protagonizar nuestra vida y empezamos a ser tan solo observadores.

Porque a veces se nos olvida: nosotros somos los protagonistas de nuestras vidas. ¡Tú eres el protagonista de tu vida!

Una cosa tenemos que tener clara: los pasajeros del autobús, esos tan molestos, seguirán ahí, cada uno recomendándonos, a su manera, una cosa diferente, y tendremos que aprender a no hacerles caso. A escucharles, sí, pero a ser capaces de tomar nuestras propias decisiones y no dejarnos influenciar o acobardar. A seguir nuestro camino incluso con miedo.

Debes coger el mando de tu autobús, con todos los pasajeros dentro, buenos y malos, y marcar y seguir tu propia ruta. Coger el mando de tu vida y no ser un mero espectador. ¡Protagonizar tu vida de verdad!

La metáfora del autobús es una de las más representativas de la Terapia de Aceptación y Compromiso. En este enlace puedes ver una animación sobre esta metáfora.
Cintia Fernández Ruiz. Autora del post
Imagen: Alexandre Croussette