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El chico que no quería decepcionar

Aceptar que, hagamos lo que hagamos, siempre decepcionaremos a alguien. Tratar de aceptar que por muy buenas que sean nuestras intenciones, nuestras acciones siempre van a afectar a alguien.

¿Qué hacemos con la culpa?

Todos, en mayor o menor medida, consideramos el sentimiento de culpa como una emoción negativa que a nadie le gusta experimentar. Aun así, esta culpa nos ayuda a ser conscientes de que hemos cometido una falta y, de esta manera, tratar de reparar eso que hemos hecho mal.

Me ha tocado el premio gordo: introversión y timidez

La introversión consiste en «la preferencia de entornos que no estén excesivamente cargados de estímulos», la timidez es «el miedo a la desaprobación social o a la humillación». Una persona puede ser introvertida y no tímida, y viceversa. Aunque, a menudo también, introversión y timidez van de la mano.

Disfruta de la llanura

En el proceso de aprendizaje de nuevas habilidades: hay una llanura y, de repente, llegamos a una pequeña colina, y después otra llanura, y luego otra colina, y otra llanura… Así, para «dominar» algo, sea lo que sea, tenemos que pasar largos periodos en los que parece que no avanzamos (las llanuras), y, de vez en cuando, damos un gran salto (las colinas), y volvemos a entrar en otra llanura.

Cuestión de prioridades

No recuerdo qué artista contó que, en el colegio, les preguntaron a él y a sus compañeros qué querían ser cuando fuesen mayores. Los demás respondieron de la manera esperada: bomberos, abogadas, actrices, bailarines, cocineros..., y cuando le llegó el turno a él, contestó que quería ser feliz.

«Esto solo me pasa a mí»… ¡No!

Buscamos, necesitamos, personas como nosotros; que entiendan por lo que estamos pasando; a las que podamos decir, citando a C. S. Lewis: «¿Tú también? Creí que era el único», para sentirnos menos solos, menos raros.

Limpia y ordena tu mente (sí, con Marie Kondo)

Aplicar el método Marie Kondo a nuestra «limpieza emocional» supone dejar ir esas ideas o personas que nos hacen daño o que simplemente no nos aportan nada bueno, poner en valor y agradecer lo que cada situación nos ha enseñado y… decir adiós. Liberarnos.