Principio de Hanlon. maldad o estupidez
El Principio de Hanlon manifiesta que
Nunca atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez
Es un principio a tener muy en cuenta por las parejas. Habitualmente cuando se produce un conflicto entre los miembros de una relación, uno o ambos miembros se sienten heridos porque atribuyen cierta maldad a la actitud o comportamiento del compañero.
“Lo hace para herirme”
“Lo hace porque no le importa cómo me afecta”
“No piensa en mí, en cómo me siento y le importa poco mi dolor”
Podría seguir en una larga lista de frases similares que muestran como quien se siente herido, incomprendido, dañado o vapuleado en el conflicto atribuye un aspecto de maldad en la actitud o comportamiento del otro.
Y sin embargo la mayor parte de las veces, siguiendo el Principio de Hanlon se tendría que atribuir a la estupidez, al miedo, a la inseguridad, a la ignorancia, la inmadurez, la falta de habilidades, y un largo etcétera de motivaciones el comportamiento de la pareja.
En mi experiencia puedo decir que casi nunca es la maldad la causa del daño que puede hacer una persona a su compañero/a y sí que podría atribuir a la inmadurez emocional y la falta de habilidades la mayor parte de las desavenencias. Y cuando digo inmadurez emocional me refiero a las dificultades que cada uno tiene de hacerse cargo de sus emociones y pensamientos, resultando secuestrados por estos de forma que la conducta está manejada por las emociones que surgen en el momento más que por los valores de la persona.
Atribuir a la maldad el comportamiento genera distancia afectiva y conflicto, es colocarse en el peor de los escenarios y desde ahí resulta más difícil la resolución del conflicto. Atribuirlo al miedo o las dificultades que la pareja tiene por su historia personal puede activar la empatía y la comprensión que ayude al acercamiento y la resolución del conflicto.